El lipedema es una desconocida enfermedad crónica que afecta sobre todo a mujeres y en especial a los miembros inferiores. Se trata de un trastorno en la distribución del tejido graso, no por obesidad, sino por cambios patológicos en las células grasas. Mal conocida, infradiagnosticada y frecuentemente confundida con el linfedema, la paniculopatía edematofibroesclerótica (celulitis) o la obesidad.

Lipedema, confundido con linfedema

El término “lipedema” da lugar a confusión ya que en ocasiones no existe edema asociado que bloquee el sistema linfático, tratándose de una patología del tejido graso en exclusiva, por lo que es importante realizar estudios de imagen para descartar otras afecciones, como una eco-doppler que nos permitirá detectar problemas de retorno venoso.

La ecografía y la elastografía permiten el estudio de la piel y de la hipodermis y son de utilidad para el diagnóstico diferencial entre linfedema y lipedema.

Síntomas

  • La sintomatología es variada y está influenciada por factores agravantes como el sedentarismo, la insuficiencia linfo-venosa, el embarazo, la menopausia y la obesidad.
  • Edema que aumenta en bipedestación prolongada, viajes y con el calor. Además, no presenta fóvea.
  • El volumen no disminuye con los regímenes dietéticos.
  • Suele aparecer tras la pubertad.
  • Acompañado de antecedentes familiares.
  • Pesadez.
  • Desproporción entre miembros inferiores y superiores.
  • Facilidad para hematomas.
  • Varices o arañas vasculares.
  • Hipotermia y sensibilidad al frío.
  • Dolor e hipersensibilidad al tacto y presión.
  • Fibrosis local.
  • Signo del anillo: anillo graso rodeando al tobillo.
  • Piernas “en columna”.
  • Signo de Steammer negativo: se puede levantar un pellizco de piel sobre el segundo y el tercer dedo del pie o de la mano.
    Piel fina (no engrosada como en el caso del linfedema).

¿Qué lo causa?

La etiología y la fisiopatología del lipedema no se conocen completamente, aunque se sospecha de factores hereditarios y hormonales ya que suele presentarse en mujeres de la misma familia a partir de la pubertad.

Tratamiento

Su tratamiento consiste en combinar:
Terapia compleja descongestiva: drenaje linfático manual, compresión, cuidados de la piel y ejercicios para la mejora del dolor y del edema asociado.
Nutrición y ejercicio físico: mantener un estado de normopeso que reduzca síntomas y que evite complicaciones en la movilidad, las articulaciones y la calidad de vida.
Liposucción específica para lipedema y cirugía plástica: reducción del volumen de grasa localizada.
La terapia compleja descongestiva se aplica tanto para mejorar síntomas mientras se padece el lipedema como tras la liposucción. En Vital&Clinic el equipo de fisioterapeutas trabajamos con el Método Godoy combinado con la tecnología de vanguardia que más beneficie a cada paciente de forma individual, reduciendo el tiempo y la sintomatología del periodo postoperatorio.

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